El desafío
Sanborns necesitaba preparar a sus equipos de venta para una campaña comercial concreta. El desafío no era solamente transmitir información sobre la marca: los vendedores necesitaban reconocer características, recomendar modelos según distintas necesidades y convertir ese conocimiento en mejores decisiones durante una conversación de venta.
La experiencia debía convivir con el contexto real de una tienda departamental: poco tiempo disponible, atención constante al público y acceso desde distintos dispositivos.